Archive for the Subconsciente Category

La esperanza muere al último

Posted in humanos, Subconsciente on agosto 22, 2010 by l1xu5

Vaya hace ya mucho tiempo que no he escrito, por dos razones, estoy ya de regreso a clases y al mismo tiempo trabajando, y hace tiempo tuve la mala noticia de que me rechazaron (no es laboral, sino personal así que pueden imaginárselo) y eso me ha dado una idea sobre la cual reflexionar en este post: “La esperanza muere al último”.

Esta frase es de las muchas que son conocidas y repetidas por todo mundo, una frase que representa no rendirse hasta el final, el siempre estar dándolo todo hasta que todas las posibilidades hayan sido exprimidas. Por otro lado, más extremista, podemos verla como una frase que la gente se repite constantemente para hacerse sentir mejor cuando se topan con un obstáculo insuperable, o han llegado al fracaso total.

En lo personal para mí sería el segundo caso, yo mismo sé en qué momento la batalla ha terminado y no tiene ningún sentido el seguir tratando cuando el resultado será exactamente el mismo, incluso uno mismo terminará más frustrado después del primer fallo y este se irá incrementando. Ahora mucha gente puede venir a decirme que lo siga intentando, que no me rinda y que “El que persevera alcanza”, y es con esa otra frase que me llega  a la idea la frase de este tema y mi mente comienza a reflexionar sobre la relación de ambas.

Por poner un ejemplo, en donde está la diferencia en perseverar, sabiendo que uno podrá lograr la meta que se propuso, y esta otra palabra que a cada rato suena dentro de mi mente y es necedad, algo que por desgracia parece ser hereditario y siento como si yo mismo me estuviera convirtiendo en esa persona que tanto odio y desprecio. Como saber cuándo lo que seguimos haciendo no es más que una ilusión que perseguimos, como saber que sin importar lo que hagamos no lograremos ningún avance. Y todo esto lo yuxtapongo con la frase que cité en el título del post, ya que viéndolo desde este punto de vista podemos afirmar que la susodicha esperanza ya murió y nosotros seguimos inconscientemente intentando alcanzar aquello que ya se nos fue y no podremos alcanzar nunca más.

Con esta experiencia que tuve creo que apartir de ahora debo comenzar a hacer unos cambios en mí mismo, y comenzar a ser todavía más analítico y atento a lo que me rodea para así tratar de encontrar ese límite entre ser perseverante y un simple tonto. Por ahora me despido y solo dejo estos dos puntos de vista que encontré al respecto de la frase que ya tantas veces he mencionado en este post.

Saludos.

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Los sueños

Posted in humanos, mente, Subconsciente on abril 27, 2010 by l1xu5

Sería interesante poder realizar una especia de ritual para que podamos concentrarnos en soñar lo que nosotros quisiéramos. Algunos de mis sueños que he tenido suerte de recordar y que han sido de los más placenteros para mí:

    – El poder volar, aunque se trate solamente de planear e ir cayendo lentamente hacia el suelo, pero admitámoslo a quién no le gustaría poder volar estilo Dragon Ball y demás. O el tener alas pero creo que eso sería una molestia muy grande, pero no entremos en detalles.

    – Créanlo o no he tenido sueños donde estoy con la muchacha que en ese momento me gusta/gustaba y pues hasta cierto punto puedes percibir que está a tu lado y puedes lograr sentirla como si fuera realidad, aunque esos deseos me dejan consternado cuando me despierto.

Entre otro tipo de sueños que a uno le gustaría poder tener todas las noches y así disfrutar más sus horas de sueño. Pero, nunca falta cuando al subconsciente se le da por jodernos de manera psicológica y es ahí cuando entran las pesadillas. Esos sueños que son terroríficos, nos muestran nuestros miedos más profundos y peligrosos y es como si nosotros mismos los viviéramos. Es en esos momentos cuando uno apenas logra despertarse, que se siente indefenso e incapaz de poder hacer algo y desesperado por gritar y esperar una respuesta familiar. Pero el miedo te consume, te impide moverte, apenas puedes respirar silenciosamente para que no despiertes a esos monstruos que esperan que cierres los ojos para invadir nuevamente tu subconsciente con imágenes aterrorizantes y hacer que tu noche sea la peor hasta el día de hoy.

Despiertas ya sea cubierto en sudor, o con el corazón latiendo a 1000 latidos por minuto, tus ojos apenas pueden abrirse, en ocasiones sientes como si cada párpado pesara más de una tonelada, pero tú sabes que si los cierras volverás a quedarte inmóvil incapaz de defenderte de esas imágenes que reflejan nuestros pensamientos más obscuros que solo nuestro subconsciente conoce. Haces el esfuerzo por despertar y decirte a ti mismo, solo fue un sueño. En ocasiones tu respiración es agitada y sientes que por más que respiras el aire no llega a tus pulmones, haciendo más difícil la labor de despertarte.

Con suerte algunos de ustedes habrán logrado zafarze de las garras de esa bestia cuyo nombre, forma y demás físico no conocen pero saben que está dentro de su mente, tan solo esperando a que sucumban al cansancio y fatiga de estar despierto a las 3 de la mañana. Prenderán una luz, buscando en todo su cuarto la fuente de aquel ruido que escuchaban claramente cuando tenían los ojos cerrados. Pero fallan en su búsqueda, y ahora tratan de buscar una distracción, algo que los aleje de esas imágenes que les provoca pánico y terror. Buscan un libro, encienden su computadora o simplemente prenden todas las luces de su cuarto. Para después recostarse en su cama, con el silencio de la noche, el ruido del aire y las hojas secas y caídas de los árboles recorren la calle. Esperando a que el susto pase, a que su corazón recupere su latido normal y que todo el sudor de las sábanas se haya secado.

Al siguiente día es fácil decir que se asustaron por nada y que todo era nada más que un simple sueño. Pero no hay que olvidar que las criaturas que habitan en nuestra mente por día no son las mismas que habitan durante la noche. Y no todas querrán lo mejor para nosotros, y eso lo comprobamos con la pesadilla de la noche anterior, la cual por más difícil de asimilar:

Sigue siendo un producto de nuestra imaginación.